Los huevos son ricos en nutrientes y, además de proporcionar proteínas de alta calidad y de fácil digestión, contienen algunos nutrientes como vitamina D, yodo y ácido docosahexaenoico (DHA) que se encuentran en pocos alimentos y que son especialmente importantes en el embarazo, la infancia y la vejez. Además contienen colina, vitaminas A y B12, selenio y otros nutrientes críticos en niveles superiores o comparables a los que se encuentran en otros alimentos de origen animal. La colina y el DHA son nutrientes esenciales que permiten el buen desarrollo del cerebro, la vista y el lenguaje y al igual que la vitamina A, permiten el desarrollo adecuado de las células y membranas. Los altos niveles de selenio puede contribuir de forma importante a cubrir las necesidades de los niños. Este oligoelemento es importante para la función inmunológica y por sus efectos antioxidantes y epigenéticos.